“CRIANDO A LA RAZA SUPERIOR”
“El 12 de diciembre de 1935, la Oficina SS de Raza y Restablecimiento impuso un programa conocido por “Fuente de Vida”. Estaba dedicado a producir una raza superior cuyo número creciente proporcionaría a Alemania 600 regimientos extra en un plazo de 30 años.Para conseguir este objetivo, las autoridades establecieron una red de maternidades por todo el Gran Reich Alemán y animaron a todas las mujeres (casadas o solteras) a producir hijos como un “sagrado deber” al Fuhrer. Específicamente, las jóvenes “racialmente valiosas” eran instadas a aparearse con hombres de las SS, cuyo pedigrí “ario” o “nórdico” ya había sido asegurado y que también habían sido exhortados a mantener relaciones conyugales estables con una o más mujeres. No tenían que casarse, los hijos de tales uniones eran considerados legítimos.
Las mujeres que concebían un hijo de un joven “racialmente sin objeciones”, o mejor aún de un oficial SS, tenían derecho a dar a luz en uno de los lujosos centros Lebensborn, muchos de los cuales eran hoteles de lujo, balnearios de salud o casas campestres confiscadas a los judíos. Se decía que las mujeres patrióticas a menudo rechazaban la anestesia durante el parto, prefiriendo en cambio contemplar un retrato del Fuhrer.
Como fuente de una futura élite racial, los hombres de las SS recibían todo tipo de apoyo y oportunidades para engendrar hijos en gran número.
Todos los hombres de las SS que querían casarse tenían que enviar la genealogía de la mujer al cuartel general SS, que tenía que calificarla como “biológicamente” intachable y por tanto elegible para un matrimonio SS.
A Hitler le asustaba pensar el daño que podría causar una guerra a la reserva genética alemana; los guerreros, el mejor material reproductor, podían morir en número tan grande que pondrían en peligro el futuro de la raza germánica”.
Fuente: “La Segunda Guerra Mundial: Los Nazis I” – Robert E. Herzstein